- No te merece- me dijo Rose cuando se lo conté. -No se merece nada de lo que has hecho por él.

Esta vez me he sorprendido a mi misma. Tras lo que pasó el otro día y su desaparición repentina, estoy bastante bien. Imagino que con el tiempo, sin darme cuenta, o dándome cuenta pero maquillando la realidad, estaba bastante quemada de esta situación.
Si no me quieres, no me quieras, pero dimelo. Si me quieres pero no eres capaz de quererme como yo a tí, entonces, no me quieras, y no me marees.

Soy lo más importante que tengo, eso en primer lugar. En segundo lugar, tengo muchas personas que me quieren incondicionalmente, y no les he dado tanto como a él. Ahora, me siento muy apoyada por toda esa gente, y estoy animada durante el día. La noche la llevo un poquito peor, pero aún así, me duermo antes de lo que me dormia cuando el rondaba por mi vida.

Por mi, por mi familia, por mis amigos, por lo que me ha costado conseguir las cosas, por eso no voy a hundirme.

Esta vez no cederé, no es mia la culpa. No daré mi brazo a torcer, ya me lo retorció el bastante.

A vivir, que son dos días!!